Un helicóptero Black Hawk de la Aviación Policial realizó 40 descargas de agua durante operaciones para controlar incendios forestales registrados en sectores de la represa de Prado y el municipio de San Luis. Según el reporte de la Policía Nacional, las intervenciones permitieron extinguir cuatro focos que permanecían activos en estas zonas del departamento.
Por: Editor Región, Tolima7dias.com.co
La aeronave completó seis rotaciones y acumuló ocho horas de vuelo durante las labores adelantadas en las últimas horas, especialmente en puntos donde las condiciones del terreno dificultaban el ingreso de equipos de emergencia por vía terrestre.
Las operaciones fueron desarrolladas por el Departamento de Policía Tolima y el Área de Aviación Policial, en coordinación con autoridades territoriales y organismos de socorro encargados de atender las emergencias forestales.
De acuerdo con la información entregada por la institución, la estrategia aérea se concentró en los sectores con mayor afectación y en zonas consideradas de difícil acceso, con el propósito de contener la propagación del fuego hacia áreas naturales y lugares cercanos a comunidades.
La Policía informó que mantiene disponibles capacidades aéreas y terrestres ante la eventual aparición de nuevos incendios forestales en diferentes municipios del Tolima.
El coronel Ferney Martín Romero, comandante del Departamento de Policía Tolima, pidió a la ciudadanía abstenerse de realizar actividades que puedan originar incendios y alertar a las autoridades cuando se identifiquen situaciones de riesgo.
“Evitar cualquier conducta que pueda generar incendios forestales y reportar oportunamente situaciones de riesgo a las autoridades”, señaló el oficial al referirse a las medidas preventivas que pueden adoptar los ciudadanos.
Las autoridades y organismos de emergencia continúan atentos a la evolución de los puntos afectados y a la aparición de nuevos focos, en medio de las condiciones que pueden favorecer la propagación de incendios en zonas rurales del departamento.
Tolima7dias.com.co Sabe lo que dice.
La actividad sísmica registrada durante las últimas semanas en Chocó y el sur del Tolima continúa bajo observación. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) identificó tres secuencias diferentes: las réplicas del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto en San José del Palmar, un enjambre sísmico principalmente en inmediaciones de Istmina y una concentración de movimientos que comenzó el 20 de septiembre en Chaparral.
Por: Editor Región, Tolima7dias.com.co
La situación en Chaparral concentra parte de la atención. Con corte a las 3:30 de la tarde del miércoles 23 de septiembre, se habían registrado más de 437 sismos de magnitud superior a 2,0, de los cuales 16 superaron la magnitud 4,0. Los movimientos se han localizado, en general, a profundidades inferiores a 35 kilómetros.
Por ahora, no existe una conclusión definitiva sobre qué está originando esta secuencia en el sur del Tolima. Entre las hipótesis que son objeto de análisis se encuentran una posible transferencia de esfuerzos relacionada con el terremoto de magnitud 7,4 de agosto, la migración de fluidos en profundidad o la actividad de fallas geológicas de la región. Los especialistas advierten que determinar el origen requiere recopilar y analizar más información.
El panorama en Chocó presenta características distintas. Una de las secuencias está vinculada con el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto en San José del Palmar. Desde entonces se han contabilizado más de 330 sismos asociados a este grupo, localizados principalmente en San José del Palmar, Litoral del San Juan y Sipí. La réplica de mayor magnitud alcanzó 4,8 y ocurrió el mismo día del evento principal.
Un segundo grupo se concentra principalmente en sectores de Istmina, Medio San Juan, Sipí y Litoral del San Juan. Allí se han registrado más de 1.500 sismos, incluidos 28 de magnitud igual o superior a 4,0. Su comportamiento es compatible con un enjambre sísmico, fenómeno caracterizado por numerosos movimientos en una misma zona durante determinado periodo sin que exista un único sismo principal.
Los análisis preliminares plantean que este enjambre podría estar relacionado con la migración de fluidos en profundidad y con cambios en los esfuerzos de las rocas después del terremoto del 10 de agosto. Sin embargo, estas explicaciones continúan bajo investigación.
Amat Zuluaga Guerra, director general del SGC, insistió en que las diferentes secuencias pueden estar relacionadas o no y que aún se requieren datos para establecer con mayor precisión su comportamiento.
“Los sismos no se pueden predecir”, señaló Zuluaga al referirse a la imposibilidad científica de establecer con anticipación el lugar, la hora y la magnitud exacta de un terremoto.
Ante la continuidad de los movimientos, especialistas fueron desplazados a Chaparral con instrumentación destinada a mejorar la localización y caracterización de los eventos. La Red Sismológica Nacional mantiene el seguimiento de las secuencias mientras continúa la recopilación de información.
Las autoridades científicas recomiendan consultar información oficial sobre la evolución de la actividad sísmica y evitar difundir pronósticos sobre futuros terremotos que no tengan respaldo técnico.
Tolima7dias.com.co Sabe lo que dice.