El hallazgo se realizó en el conjunto Torreón de Santa Mónica, donde fue encontrado en un apartamento de la torre B el cuerpo del agente del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) Mauricio Molina González.
De acuerdo con el reporte de las autoridades la esposa del agente del CTI fue la persona que encontró el cadáver en el balcón de la vivienda. Molina González fue hallado junto a un arma de fuego y con una herida en su cabeza.
Chamizo, cómo era conocido por sus amigos cercanos, se caracterizaba por su calidad humana aunque algunos cercanos al agente del CTI señalaron a un periódico judicial que Molina venía presentando comportamientos extraños; precisamente el día de su fallecimiento habría estado tomando cervezas en el balcón antes de que ocurriera la tragedia.
En el diario Q’ Hubo indicaron que versiones cercanas al conjunto oyeron gritos antes del disparo, aunque solamente es una hipótesis señalada por el medio de comunicación.
Personal de criminalística de la Sijín fueron los encargados de realizar el respectivo levantamiento del cuerpo. Pese a que algunos rumores indicaron que el agente del CTI venía presentando cambios en su comportamiento, aparentemente por problemas económicos, otras versiones han afirmado la normalidad de Molina antes de su deceso por lo que las autoridades adelantan la investigación para establecer la causa de su fallecimiento.
De acuerdo con el ministerio de Salud, la depresión se posiciona como la segunda causa de carga de enfermedad en temas de salud mental; mientras que otras situaciones siguen haciendo presencia en los registros como los trastornos de ansiedad y fobia social. El suicidio no deja de ser uno de los factores que genera más preocupación y muertes en el país, precisamente desde la cartera de Salud se han gestionado diferentes canales de atención para las personas que presentan este tipo de ideas.
En el caso de identificar que una persona puede atentar contra su vida se recomienda conservar la calma, practicar la escucha empática (sin juzgar a la persona), buscar a un familiar o amigo de la persona que pueda acompañar a la persona y redirigir la atención a un profesional de la salud mental, lo antes posible.
Algunos posibles signos de alarma para tener en cuenta son:
Líneas de emergencia
Bogotá: Línea Psicoactiva Distrital: Línea telefónica gratuita: 018000 112 439. Línea de WhatsApp: 301 2761197. Skype: @linea.psicoactiva Buzón psicoactivo: linea.psicoactiva@gmail.com. Línea 106 “El poder de ser escuchado”. Chat por WhatsApp: 3007548933. También puede comunicarse marcando gratis desde cualquier celular o teléfono fijo el número 106.
• Barranquilla: Línea de la Vida: 3399999 - 3153002003. Línea ALBA 195.
• Medellín: Línea Amiga: 4444448.
• Cali: La línea 106 del Departamento.
• Nariño: Recepción de llamadas y mensaje a WhatsApp a través del número 3178054329.
El Gobierno del Tolima logró reunir el folclor del fútbol, la pasión por los colores, la convivencia y las expresiones culturales en un encuentro que envía un mensaje de liderazgo y transformación para el país.
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Por: Editor General. tolima7dias.com.co
La tarde del viernes en Ibagué tuvo un protagonista inesperado: la cultura futbolera. El centro comercial La Estación se convirtió en el punto de encuentro de cientos de hinchas llegados desde diferentes regiones del país para participar en el Gran Encuentro Nacional de Murgas, una iniciativa que busca demostrar que el fútbol también puede ser un escenario de convivencia, respeto y construcción de ciudadanía.
Algunos llegaron en chivas, otros en buses, pero todos compartían la misma emoción por hacer parte de un evento sin precedentes. A su llegada fueron recibidos con muestras de la gastronomía y las tradiciones tolimenses, en un gesto que reflejó la hospitalidad de una región que decidió abrir sus puertas para reunir a quienes encuentran en el fútbol una expresión cultural y social.
“¿Ya fue por un guarito para refrescar la tarde y relajar el viaje?”, preguntó entre risas, con marcado acento paisa, un hincha del Medellín a uno de sus compañeros. Minutos después, ambos degustaban un aguardiente rosado en el stand de Tapa Roja. “Qué vaina pa’ buena”, comentó uno de ellos, sorprendido por el sabor de la bebida.
Mientras tanto, los tambores, platillos y bombos comenzaban a marcar el ritmo de la jornada. Antes incluso de iniciar la rueda de prensa, las murgas ya ofrecían una muestra de identidad, creatividad y pasión. Cada agrupación encontraba su espacio, afinaba instrumentos y compartía experiencias con barras de otros equipos.
“Tenemos que aportar a la sociedad. Llevamos nuestros colores a cada lugar que visitamos y buscamos hacerlo desde la cultura ciudadana”, expresó Juan David Montoya, integrante de la hinchada del Deportes Quindío.
El encuentro evidenciaba una realidad que pocas veces ocupa los titulares: la del barrismo social como herramienta de transformación. Más allá de las rivalidades deportivas, las delegaciones compartían un mismo propósito: demostrar que el respeto puede ser el lenguaje común de las tribunas.
“El barrismo muchas veces ha sido asociado únicamente con la violencia, pero espacios como este nos permiten mostrar otra cara. Entre todos tenemos la responsabilidad de representarnos de la mejor manera”, señaló Nicolás Moreno, integrante de una de las bandas del Deportivo Pereira.
Entre fotografías, música, gastronomía y conversaciones, el ambiente confirmaba que el fútbol también puede unir territorios y derribar estigmas. Era la antesala perfecta para la rueda de prensa que daría el pitazo inicial a Ritmo de Tribuna.
Sobre el escenario se encontraban los líderes de las murgas participantes. Uno de ellos dirigió una pregunta a la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz: ¿por qué apostarle a este tipo de encuentros cuando históricamente han sido ignorados por muchos gobiernos?
La respuesta resumió el espíritu del evento.
“Yo creo en la paz con hechos y con realidades. Este encuentro es para decirle a toda Colombia que aquí creemos en la paz para todos los ciudadanos. Estamos dando la oportunidad para que, a través de la cultura, ustedes como murgas construyen convivencia pacífica en el territorio”, afirmó la mandataria.
Sus palabras reflejan una visión de liderazgo que entiende que la transformación social también se construye desde los escenarios culturales y ciudadanos. En tiempos donde el país reclama espacios de encuentro, el Tolima decidió enviar un mensaje claro: la paz no solo se firma, también se vive, se promueve y se fortalece desde iniciativas que acercan a las personas.
Al finalizar la jornada, cada delegación se dirigió a su hotel, no sin antes disfrutar de uno de los mayores orgullos gastronómicos de la región: la lechona tolimense. Entre bromas y degustaciones, los visitantes coincidieron en un aspecto fundamental de la receta tradicional: el secreto está, precisamente, en que no lleva arroz.
Con el fútbol como punto de encuentro, la música como lenguaje universal y la cultura como puente entre regiones, el Tolima se consolida como un territorio que lidera conversaciones necesarias para el país. A través de este encuentro, las murgas tienen la oportunidad de mostrar esa historia del barrismo social que pocas veces se cuenta: la de jóvenes que construyen comunidad, fortalecen la convivencia y demuestran que la pasión por unos colores también puede convertirse en una herramienta para la paz.
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