Tolima7dias.com.co, el principal medio de comunicación digital del Tolima.

El principal medio de comunicación digital del Tolima.

"Q´hubo y adiós" cierra el periódico en Cali con casi dos decadas de funcionamiento

"Q´hubo y adiós" cierra el periódico en Cali con casi dos decadas de funcionamiento
09 de Jul, 2023

"El periódico Q'hubo, uno de los más populares en la ciudad de Cali, ha cerrado sus puertas después de 18 años de existencia.


El viernes 7 de julio quedará marcado como el último día en el que este querido diario estuvo disponible en los puntos de venta de la ciudad.

Q'hubo, un producto insignia del diario El País, se destacó por contar las historias diarias de la ciudad y por ser un medio cercano a los habitantes de los barrios más populares de Cali. Su periodismo social y su compromiso con la comunidad lo convirtieron en uno de los periódicos más leídos por los caleños.

La triste noticia fue confirmada por Rubén Darío Valencia, editor general de Q'hubo, quien expresó su agradecimiento a los lectores por su fidelidad a través de una emotiva carta de despedida. Valencia reconoció la importancia de los nuevos escenarios de la información, que han llevado a la obsolescencia del formato en papel y la tinta. Sin embargo, destacó el vacío que dejará la desaparición de Q'hubo en la comunidad, ya que el periódico se centraba en la gente común y corriente, sin importar su clase social, género, apellidos o afiliaciones políticas o religiosas.

Durante sus 18 años de existencia, Q'hubo retrató a más de 250,000 caleños en sus páginas, permitiéndoles compartir sus historias y convertirse en personajes destacados. La desaparición del periódico plantea la pregunta de quién se ocupará ahora de contar las historias de la gente común, de informar sobre los barrios y de ayudar en situaciones de tragedia y extravío de seres queridos o mascotas.

A pesar de la tristeza que implica esta despedida, Valencia y todo el equipo que hizo posible el milagro editorial de Q'hubo se sienten satisfechos por haber cumplido con su misión. Además, expresaron su gratitud hacia la doctora Maria Elvira Domínguez Lloreda, quien con su visión estratégica y su compromiso social permitió que Q'hubo naciera y prosperara.

Con el cierre de Q'hubo, termina una era en la que el periódico lideró los registros de compra, con alrededor de 50,000 ejemplares vendidos diariamente en siete ciudades de Colombia. Es importante destacar el trabajo y el esfuerzo de los periodistas, diseñadores, fotógrafos, infografistas, videógrafos, conductores y obreros de las rotativas, así como de los voceadores y repartidores que contribuyeron al éxito de Q'hubo a lo largo de casi dos décadas.

Enviamos un abrazo solidario a todos los involucrados en este medio de comunicación y esperamos que los nuevos desafíos del periodismo encuentren caminos para seguir informando y conectando con la comunidad. Que Dios los bendiga en sus futuros proyectos."

Más Noticias Recientes

Loading...

¡La Pola se debe estar revolcando! La trivialización de un símbolo patrio y el olvido de nuestras raíces

¡La Pola se debe estar revolcando! La trivialización de un símbolo patrio y el olvido de nuestras raíces
Foto: Michael Steven Mejía Ospina, experto en Gestión comercial y de negocios de la UNAD, y Defensor de derechos humanos. Columnista invitado tolima7dias.com.co
29 de Apr, 2026

Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado tolima7dias.com.co

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

Hay decisiones institucionales que no son simplemente discutibles: son conceptualmente problemáticas. La reciente condecoración con la Orden al Mérito “Policarpa Salavarrieta” a Agatha Ruiz de la Prada, promovida desde la Asamblea del Tolima, es una de ellas. Esta elección no solo es un desatino desde la perspectiva histórica y simbólica, sino que también revela una preocupante desconexión con la identidad y los valores que deberíamos enarbolar en nuestra región.

No se trata de cuestionar la trayectoria artística de la diseñadora ni su impacto en la cultura global. Su trabajo, sin duda, tiene un mérito en su campo. El punto es otro, y es más de fondo: el uso del símbolo. Policarpa Salavarrieta, "La Pola", no representa genéricamente “empoderamiento femenino” ni “éxito internacional” en un sentido comercial o frívolo. Policarpa Salavarrieta, la heroína tolimense, encarna una ruptura histórica con el orden monárquico, una apuesta radical por la soberanía, la libertad y la dignidad. Su vida fue una acción política que, incluso desde un oficio como la costura, se convirtió en insurgencia. Su sacrificio, su valentía y su compromiso con la causa independentista la erigen como un faro de resistencia y un modelo de civismo y patriotismo para Colombia.

Por eso, cuando una asamblea departamental, que debería ser la voz y el sentir de nuestro Tolima, decide otorgar una distinción con ese nombre bajo criterios como la visibilidad global o el éxito creativo, lo que hace no es exaltar a Policarpa, sino diluirla. Se desplaza el sentido del reconocimiento desde un eje ético-político, profundamente arraigado en la historia de nuestra nación y de nuestra región, hacia uno meramente simbólico y decorativo, desprovisto de su esencia revolucionaria. Es un vaciamiento del significado que minimiza la magnitud de su legado.

Y ahí es donde surge la incoherencia: se invoca a una figura que encarna la ruptura con las lógicas aristocráticas y coloniales para premiar trayectorias que se desarrollan —legítimamente, insisto— dentro de circuitos culturales que no cuestionan esas mismas lógicas, sino que conviven con ellas. ¿Qué mensaje estamos enviando a las nuevas generaciones cuando trivializamos la memoria de quienes dieron su vida por nuestra libertad? ¿Estamos acaso sugiriendo que el mérito de una heroína como La Pola es equiparable al éxito en el ámbito de la moda global, por más meritorio que este sea en su propio contexto?

Más que un homenaje, esto parece un uso instrumental de la memoria histórica. Y cuando las instituciones trivializan sus propios símbolos, lo que está en juego no es un nombre en una medalla, sino la coherencia misma del lenguaje público y, aún más grave, la comprensión de nuestra propia historia y de la herencia que debemos preservar. Es un acto que, lejos de enaltecer, desdibuja la importancia de figuras locales y nacionales que son el verdadero cimiento de nuestra identidad. ¿Acaso no existen en el Tolima mujeres, líderes sociales, artistas, científicas, empresarias, deportistas o activistas que, con su trabajo y dedicación, encarnan los valores de lucha, resiliencia y empoderamiento que Policarpa Salavarrieta representó y sigue representando para nuestra tierra? ¿No hay talentos locales y regionales cuya trayectoria merece ser visibilizada y exaltada con un reconocimiento que lleve el nombre de nuestra heroína tolimense?

Como activista y defensor de derechos humanos, creo firmemente en la importancia de mantener viva la memoria histórica y de reconocer a quienes, desde sus trincheras, contribuyen al progreso social y a la defensa de la dignidad. La Asamblea del Tolima tiene la oportunidad y el deber de promover a nuestros talentos, de visibilizar a nuestras figuras, y de fortalecer el sentido de pertenencia y orgullo por lo nuestro. Un reconocimiento como la Orden “Policarpa Salavarrieta” debería ser un tributo a quienes, con su vida y obra, reflejan el espíritu de La Pola: valentía, compromiso con la libertad, y amor inquebrantable por nuestra tierra. Es hora de volver la mirada hacia adentro, hacia el Tolima, y honrar a quienes verdaderamente merecen llevar el estandarte de nuestra heroína.

Tolima7dias.com.co Sabe lo que dice  

Más Noticias Recientes

Loading...