Día Mundial de la Prevención del Suicido, una reflexión sana para todos los sectores. El lema del Día Mundial de la Prevención del Suicidio 2024-2026, "Cambiar la narrativa", tiene como objetivo derribar barreras, como el estigma, crear conciencia y crear una cultura de comprensión y apoyo para prevenir el suicidio. Todos, individuos, comunidades, organizaciones y gobiernos tienen un papel importante que desempeñar para cambiar la narrativa sobre el suicidio.
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Por: Oficina de prensa de la Gobernación del Tolima. Tolima7dias.com.co
La Secretaría de Salud del Tolima trabaja de manera articulada con las entidades públicas y privadas para llevar a los territorios ofertas institucionales que generen impacto en la comunidad en el marco de la política de salud mental de la Nación, esto a través de nuestro programa “Amor por la vida, con la mente y el corazón en el territorio”.
Sin embargo, indicó la secretaria de Salud de los tolimenses, Katherine Rengifo: “Queremos expresar nuestra preocupación por el incremento progresivo de las tasas de suicidio y de intento de suicidio en el país y en el departamento”.
Explica la coordinadora del programa en el Tolima, Sandra Bedoya, que la conducta es multifactorial es decir que no solo depende del estado de salud, sino también de determinantes sociales en salud, que inciden como por ejemplo la pobreza extrema, el consumo de sustancias psicoactivas, las relaciones interpersonales, dinámicas familiares, enfermedades crónicas, etc.
Por eso es fundamental articular procesos de educación en la comunidad desde los diferentes sectores, esto con el fin de identificar riesgos de salud mental personas de forma temprana, lo cual permita a las instituciones actuar de formas más efectiva, agregó la funcionaria.
Cifras
La tasa de suicidio en Colombia ha aumentado progresivamente en las últimas décadas. En el año 2012 se dieron 1.901 suicidios, en 2021 subió a 2.350 suicidios y en 2023 se presentaron 3.145, no obstante, la población debe tener en cuenta la pandemia reciente por la COVID-19, incremento de manera exponencial los factores de riesgo en salud mental, esto en cuanto a los pensamientos, ideas suicidas e intentos como tal.
En el Departamento la tasa para el año 2023 fue de 65,8 casos por cada 100.000 habitantes, según reportes del Sistema de Vigilancia Epidemiológica del Tolima, el panorama en lo corrido del 2024, a semana epidemiológica 32, es de 741 casos notificados, observándose disminución en la notificación de 10,4 % (83 casos menos) respecto al año 2023, que a la misma semana epidemiológica reporto 797 casos.
En el departamento los factores detonantes ante un intento de suicidio son: problemas familiares, conflictos de pareja y enfermedades crónicas dolorosas. Los mecanismos más utilizados son intoxicaciones, armas corto punzantes y lanzamientos al vacío.
Para el comportamiento demográfico el género femenino encabeza este evento sin embargo siguen siendo más contundente el género masculino, el ámbito urbano sigue encabezando el número de casos y los cursos de vida con mayor impacto son adolescentes, jóvenes y adultos.
Factores de riesgo son el rechazo, la soledad, la disfunción familiar, ser víctima de violencia, enfermedades crónicas físicas y mentales, pertenecer a grupos y poblaciones vulnerables, el abuso del alcohol, el consumo de marihuana y otras sustancias psicoactivas.
Es importante reiterar la importancia de identificar el riesgo de la conducta suicida en la población de forma temprana, ya que este evento puede afectar a cualquier persona sin importar su estrato socioeconómico o el curso de vida al cual corresponda, sin embargo, dentro de la población priorizada se debe tener énfasis en niños, adolescentes, y mayores de 65 años de edad.
“Invitamos a los padres de familia y/o cuidadores, a las instituciones educativas, sector empresarial, entidades públicas, privadas y a la comunidad en general a trabajar de la mano tejiendo una gran red, que permita disminuir el estigma en salud mental y fortalecer factores protectores entorno al cuidado y la gestión de la salud mental”, dijo Bedoya.
La ayuda a tiempo salva vida, el suicidio se puede prevenir. ¡La Salud Mental es asunto de Todos!. “En el Tolima tejemos para sostener la vida”, Tu mano, mi mano, todas las manos.
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Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado tolima7dias.com.co
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Una noticia desgarra el tejido social de Ibagué y enciende todas las alarmas en el país: un joven ibaguereño de tan solo 28 años ha perdido la vida en el conflicto entre Rusia y Ucrania, víctima de un engaño brutal. Su historia no es la de un voluntario militar, sino la de una persona atraída por falsas promesas de trabajo en el extranjero, que terminó siendo forzada a la guerra, en lo que las autoridades ya confirman como un desgarrador caso de trata de personas.
La revelación, confirmada por la Secretaría del Interior del Tolima, destapa una cruel red que opera en Colombia, atrayendo a jóvenes con vulnerabilidades económicas hacia un destino fatal. Como ha señalado Ricardo Suárez, secretario del Interior, el joven fue "llevado con falsas expectativas de trabajo y terminó siendo utilizado en el conflicto armado sin ningún tipo de experiencia militar. Prácticamente fue usado como señuelo en combate". Esta descripción cruda pinta un panorama de explotación y deshumanización.
El modus operandi, denunciado por el funcionario, es aterradoramente claro: engaño con ofertas laborales inexistentes, traslado al extranjero, despojo de documentos y coacción para firmar contratos que los vinculan a operaciones bélicas. El joven de Ibagué, que viajó en noviembre, estuvo desaparecido por más de cuatro meses, una cruel antesala a la confirmación de su muerte. Su caso se suma a las advertencias que desde diciembre ya se venían emitiendo sobre estas prácticas, detectadas también en otros países de América Latina.
Este caso no es solo una tragedia individual; es un llamado urgente a la conciencia nacional sobre la persistencia y la evolución de la trata de personas. Este delito transnacional, que la Ley 985 de 2005 en Colombia define y sanciona, implica la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas, recurriendo a la amenaza, el uso de la fuerza, el engaño o el abuso de poder, con fines de explotación. La explotación en este contexto, según el relato, se materializa en la utilización de individuos como carne de cañón en un conflicto ajeno, configurando una de las modalidades más extremas de este flagelo. El Código Penal colombiano (Ley 599 de 2000), en su Artículo 188A, sanciona específicamente la trata de personas con penas privativas de la libertad, las cuales aumentan si la víctima es menor de edad, si se somete a trabajos forzados o si se explota en conflictos armados.
Las autoridades, con la Gobernación del Tolima gestionando la repatriación del cuerpo ante la Cancillería, insisten en la imperiosa necesidad de desconfiar de ofertas laborales internacionales que carezcan de la verificación oficial. La urgencia radica en la protección de nuestros jóvenes, quienes, en su legítima búsqueda de oportunidades, no deben convertirse en presas de redes criminales que los arrojan a la guerra y la muerte.
La sociedad colombiana tiene el deber de reaccionar con contundencia. Este trágico desenlace exige no solo la investigación exhaustiva para desmantelar estas redes de trata y llevar a sus responsables ante la justicia, sino también la implementación de campañas preventivas robustas y accesibles. Es imperativo que cada ciudadano conozca los riesgos y los mecanismos para verificar ofertas, protegiendo así la vida y la dignidad de quienes, en su vulnerabilidad, son el blanco de estos crímenes de lesa humanidad. La Corte Constitucional, en su rol de garante de los derechos fundamentales, ha reiterado la obligación del Estado de proteger a los ciudadanos de este tipo de vulneraciones, tal como se desprende de la protección integral al derecho a la vida y a la integridad personal. El Decreto 1066 de 2015, que compila el sector de la Presidencia de la República, incluye lineamientos para la política pública en materia de trata de personas, exigiendo acciones coordinadas interinstitucionalmente para la prevención, protección y atención de víctimas. Que la memoria de este joven ibaguereño sea un impulso inquebrantable para proteger a todos aquellos que podrían convertirse en la próxima víctima.
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