Los conductores de Ibagué deberán estar atentos desde este miércoles 1 de julio a la nueva rotación del pico y placa, que regirá durante el segundo semestre de 2026. La modificación cambia el día asignado para cada terminación de placa, aunque mantiene los horarios y las demás condiciones de la medida. La Secretaría de Movilidad anunció que hasta el 7 de julio habrá una etapa pedagógica para facilitar la adaptación de los usuarios.
Por: Editor Región, Tolima7dias.com.co
Con la nueva programación, este miércoles la restricción aplica para los vehículos cuyas placas terminan en 0 y 1. El jueves será para las terminadas en 2 y 3, mientras que el viernes corresponderá a los vehículos con placas finalizadas en 4 y 5.
Según explicó el secretario de Movilidad de Ibagué, Camilo Martínez, el ajuste consiste únicamente en trasladar la restricción al día siguiente dentro del calendario habitual.
"Desde mañana entra en vigencia la nueva rotación del pico y placa. Este cambio no modifica la medida, simplemente adelanta un día la restricción: si hoy un vehículo tenía pico y placa, desde mañana tendrá el día siguiente asignado", indicó el funcionario.
Las autoridades informaron que entre el 1 y el 7 de julio se desarrollará una fase pedagógica, durante la cual se socializará la nueva rotación para que los conductores identifiquen el día que les corresponde antes de que inicie la aplicación plena de la medida.
También continuará vigente el beneficio de la hora valle para los vehículos matriculados en Ibagué, que permite su circulación entre las 9:00 y las 11:00 de la mañana y entre las 3:00 y las 5:00 de la tarde, incluso cuando tengan restricción.
Las autoridades recomendaron a los conductores verificar con anticipación el nuevo calendario del pico y placa y planificar sus desplazamientos para evitar inconvenientes durante la entrada en vigor de la rotación.
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Lo que pretendía convertirse en un homenaje a la lechona tolimense terminó desencadenando una discusión que trascendió las redes sociales. La escultura instalada en Ibagué ha provocado críticas de ciudadanos y representantes del sector cultural, quienes cuestionan tanto su propuesta estética como los criterios utilizados para representar uno de los símbolos gastronómicos más reconocidos del departamento.
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Las reacciones comenzaron a multiplicarse poco después de conocerse la obra del artista Henry Lugo. Mientras un sector de la ciudadanía manifestó su inconformidad con el diseño, otros defendieron la iniciativa al considerar que toda expresión artística está sujeta a interpretaciones diferentes.
Uno de los mensajes que más alcance obtuvo fue el de un ciudadano ibaguereño, quien afirmó que el Tolima cuenta con artistas de alto nivel y puso en duda que la escultura refleje ese potencial creativo.
"Les juro que en Ibagué y el Tolima hay pintores, escultores, historietistas y otros artistas de gran talento... Un par de personas bailando sobre el lomo de un marrano mientras otro campesino trabaja encorvado no es la medida del valor artístico de mi tierra".
El debate tomó mayor fuerza cuando la directora del Museo de Arte del Tolima, Margareth Bonilla, hizo pública su opinión sobre la pieza.
"Es una colcha de retazos, sin concepto, horrible", escribió en sus redes sociales.
A partir de estas publicaciones, la conversación se amplió hacia otros aspectos del proyecto. Algunos usuarios cuestionaron el valor invertido en el monumento y señalaron que una obra financiada con recursos públicos debería responder con mayor claridad a la identidad cultural del Tolima y a criterios artísticos ampliamente representativos.
Sin embargo, también surgieron voces que respaldaron la escultura, argumentando que el arte no responde a parámetros universales y que una misma creación puede generar aceptación o rechazo dependiendo de quien la observe.
Más allá de la discusión sobre el diseño, la controversia volvió a poner sobre la mesa un tema recurrente en la ciudad: el proceso mediante el cual se conciben los monumentos públicos y el nivel de participación que deberían tener artistas, gestores culturales y ciudadanía antes de ejecutar este tipo de intervenciones.
Por ahora, la escultura continúa generando reacciones y mantiene abierto un debate que va más allá de una obra específica, al involucrar la representación de la identidad cultural, el uso del espacio público y las distintas visiones sobre el arte contemporáneo.
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