Search

Ver portada de hoy

Editorial

Lo que se ve desde el exterior

Por: José Ángel Londoño Aunque parezca superfluo, la imagen es importante, en especial la imagen de un territorio, de una región. En la última semana han pasado dos hechos que

Más por leer

Compartir esta noticia en:

Por: José Ángel Londoño

Aunque parezca superfluo, la imagen es importante, en especial la imagen de un territorio, de una región. En la última semana han pasado dos hechos que han calado en noticieros de varios países del mundo, afectando la imagen del Tolima El primero, fue la agresión de un trabajador, operario de un vehículo de servicio público, amedrentando a seguidores de un candidato a la alcaldía de Ibagué.

El segundo, un video, de igual forma viral en redes sociales donde dos hermanos, ellos empresarios de la ganadería, maltratan a sus trabajadores, los increpan con fuertes palabras y los amenazan de una forma extremadamente agresiva y violenta. Estas acciones se han vuelto virales en redes sociales, deben ser un llamado a la reflexión de los actuales y próximos dirigentes del departamento.

No se puede hacer mucho, sobre todo con una familia que tiene los problemas que tiene en el interior de su junta directiva, la empresa Casta, y que los expresa en el trato con sus empleados. No me imagino el trato que tendrán con los clientes. De igual forma la reacción del operario/trabajador que se jacta de ser “paramilitar”, es decir, de un delincuente, actor de la guerra y las violencias que vivimos en los últimos 40 años. ¿

¿Qué está pasando en el Tolima? Esta es la invitación a reflexionar sobre estas violencias que al final, son las que de alguna manera mantienen a todo un territorio en un atraso sistemático frente a otras regiones. Trabajé en muchos sitios en Ibagué. Mi primer trabajo formal fue en Alimentos El Placer; su gerente era el Dr. Jorge Cortés y mi jefa directa, la Veterinaria Luz Stella Tobar. Trabajé en Conde Aparicio, con Rodrigo y Rosina Conde. Trabajé en Coltolima, su gerente era Raúl Jiménez Buendía. Trabaje como asistente en el extinto evento de los textiles Moda Trópico, con Nohora Piedad Troncoso y posteriormente con Fabio Convers Sorza (Q.E.P.D.).

Trabajé en ACOPI Seccional Tolima, y tuve como jefe a Mauricio Salavarrieta Marín. Trabajé en las Agencias de Medios Diseños y Proyectos e Integral de Comunicaciones. Mi jefe en Integral fue Roberto Echeverry y aun hoy día somos amigos. Nunca tuve maltrato, ni trato indigno como lo tuvieron en el Centro Comercial Yulima los hermanos Charry contra sus trabajadores, nunca. Seguramente cometí miles y miles de errores, pero nunca fui objeto de estos vejámenes. Ni en la actividad política, a la cual llegué tarde en mi vida. He estado en campañas para consejo, alcaldía, asamblea, gobernación, cámara, senado y en el año 2018 en las presidenciales.

Trabaje como funcionario público en un municipio de Cundinamarca y si el alcalde de esa época, llegó a retenerme el salario, nunca me humillo, ni me maltrato de esa forma. Nada justifica el trato indigno, la amenaza flagrante ni el acto agresivo. Desde las instituciones y sus representantes que saldrán elegidas en las próximas elecciones del mes de octubre, deberán meditar cómo intervenir en estos tipos de violencias. De igual forma a los dirigentes de los gremios económicos, deben hacer acciones de pensamiento crítico frente a los empresarios y los trabajadores que en su estado de vulnerabilidad (el Tolima hoy cuenta con una tasa de desempleo de un 17,7%, el segundo más grande de Colombia), prefieren aguantar estos malos tratos a quedarse en situación de desempleo.

Es tiempo de reflexión, de ver todos los aspectos que como sociedad están afectando a nuestro departamento y meditar cómo vamos a aportar todos como comunidad.

Más noticias de hoy:

Conoce nuestra suscripción digital:

ANUNCIO
ANUNCIO
ANUNCIO
ANUNCIO
ANUNCIO

Compartir esta noticia en:

Encuentra las noticias más recientes en tú correo electrónico