El pasado domingo 16 de octubre, en el municipio de Fresno (Tolima), un hombre que se identificó como Gustavo Adolfo Niño Silva, de 30 años de edad, se comunicó con las autoridades porque había encontrado a su compañera sentimental, que acaba de alcanzar la mayoría de edad, suspendida y sin vida en uno de los cuartos de la vivienda en la que residían, en zona rural de esa población tolimense.
Sin embargo, investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) del Grupo de Vida y de la seccional de la Fiscalía en ese departamento encontraron una inconsistencia sobre la versión de Niño Silva que les permitió establecer, en un trabajo que llevaron a cabo en tiempo récord que les tomó 72 horas, que realmente se trató de un feminicidio que el señalado del crimen pretendía ocultar.
“Desde el momento en que fue hallada sin vida la mujer, se iniciaron las actividades investigativas tendientes a esclarecer lo ocurrido, que de manera inicial apuntaba a que, al parecer, sería un suicidio, pero que se abordó con la óptica de un feminicidio”, informaron en el ente acusador.
Y es que el primer indicio que generó la suspicacia ante lo ocurrido fue que el hombre fue el primero que encontró a la joven sin vida, luego de que, supuestamente, regresara de la tienda y la encontrara colgada, por lo que al verla así decidió bajarla y recostarla en la cama, cuando la víctima ya estaba sin signo vitales.
Por otro lado, en las indagaciones que realizaron los investigadores, encontraron que la pareja tenía antecedentes por violencia intrafamiliar.
“Luego de varias entrevistas, declaraciones juradas, registros de minuta en la Estación de Policía, entre otras informaciones recolectadas, se logró evidenciar que la mujer venía siendo sometida a un ciclo de violencia”, explicaron en el organismo investigador.
Sin embargo, el elemento probatorio, crucial en esa investigación, que permitió establecer la responsabilidad de Niño Silva en el crimen fueron unos mensajes de la joven en Whatsapp, donde aparentemente ella expresaba su deseo de quitarse la vida.
“Se logró evidenciar además que del teléfono de la joven salieron mensajes donde indicaba que se iba a suicidar, horas después de que los forenses decretaran su muerte, siendo el detenido la única persona que tuvo acceso al aparato celular”, indicaron en la Fiscalía.
Todos este material le permitió a los investigadores determinar que se trató de un feminicidio que perpetró el compañero sentimental de la víctima, por lo que le expidieron una orden de captura que las autoridades hicieron efectiva el pasado viernes 21 de octubre por los delitos de feminicidio agravado, destrucción, ocultamiento o alteración de elementos materiales probatorios y evidencia física.
“Durante las audiencias llevadas a cabo este fin de semana ante un juez con funciones de control de garantías de Fresno, el capturado no aceptó cargos (...) Permanecerá detenido en centro de reclusión como medida de aseguramiento preventiva”, agregaron en el ente acusador.
De acuerdo con un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), en el que citan cifras de la Fiscalía, entre enero y julio de 2022 se reportaron 194 feminicidios en el país.
Mientras que la Fundación Feminicidios Colombia da cuenta de que en el primer semestre de este año se registraron 130 de estos crímenes por razón de género, lo que significaría un descenso en la cifra del 39 por ciento, con respecto al mismo periodo del 2021, cuando se reportaron 169.
Una conductora de la plataforma de transporte Didi fue víctima de un intento de extorsión mientras realizaba un servicio en el sector de Santa Teresa, zona rural cercana al barrio El Libertador, en Ibagué. El hecho ocurrió en las últimas horas, cuando la mujer recibió una llamada de un hombre que se identificó como integrante de un grupo armado ilegal y le exigió detener el vehículo bajo amenaza de interceptación. La situación se habría originado a partir de un servicio solicitado previamente, en circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
Por: Editor Región, Tolima7dias.com.co
De acuerdo con el relato de la víctima, una vez llegó al punto final del servicio, recibió una llamada directa a su número personal, lo que generó alerta por el aparente acceso indebido a su información de contacto. En la comunicación, el hombre afirmó pertenecer a las disidencias de las Farc y le ordenó detener la marcha del vehículo, advirtiendo que podría ser interceptada por personas armadas si continuaba su recorrido.
El intercambio se prolongó durante aproximadamente 20 minutos. Durante ese tiempo, el interlocutor realizó preguntas sobre su vida personal y mantuvo un tono que combinaba advertencias con instrucciones para que permaneciera quieta en el lugar.
La conductora señaló que no entiende cómo sus datos fueron obtenidos, ya que la llamada no se realizó a través de la plataforma sino directamente a su línea telefónica.
Finalmente, y sin que se concretara el hurto o la extorsión económica, el hombre le indicó que podía retirarse del lugar sin daño alguno. La víctima indicó que la decisión habría estado relacionada con su condición de madre cabeza de hogar, según lo expresado durante la llamada.
El caso se suma a una serie de reportes sobre modalidades de “falsos servicios” utilizados para llevar conductores de plataformas a zonas rurales o de difícil acceso, donde posteriormente son sometidos a amenazas o intentos de extorsión.
Tolima7dias.com.co Sabe lo que dice.